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ESTOS SON LOS PAÍSES DONDE PODRÍA ESTRELLARSE EL ASTEROIDE EL AÑO 2032: SU IMPACTO SERÍA COMO EL DE UNA BOMBA ATÓMICA

Los primeros cálculos de la trayectoria de este asteroide han marcado lo que se conoce como pasillo de riesgo de impacto. Más información: Julia, la española que vigila el asteroide que podría estrellarse contra la Tierra: "Sería como si explotase una bomba atómica"

En el año 2032 la Tierra podría ver como un asteroide de gran tamaño causa una gran catástrofe o como este pasa de largo. Todavía es pronto para tener certezas, pero las estimaciones tanto de la NASA y la ESA (Agencia Espacial Europea) se han disparado de un día para otro a medida que se sigue analizando la trayectoria del asteroide 2024 YR4. La comunidad científica se afana por precisar su tamaño y trayectoria, para confirmar si chocará con este planeta y, de ser así, dónde podría ocurrir.

El asteroide 2024 YR4 fue descubierto el pasado 27 de diciembre por el Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides (ATLAS) en Chile. Los cálculos de las principales agencias espaciales lo catalogaban en el nivel 3 de la llamada ‘escala Torino’, lo que implica que este objeto tiene más de un 1 % de posibilidades de impactar en la Tierra y mide entre 40 y 90 metros de diámetro.

Es la primera vez que se detecta un objeto con estas peligrosas características. Inmediatamente la ONU activó el Protocolo de Seguridad Planetaria. Este viernes, 7 de febrero de 2025, la NASA calcula que hay un 2,3% de probabilidades de que el asteroide acabe chocando contra el planeta Tierra. Para la ESA, es un 2,23%. No obstante, aún no hay nada seguro.

El pasillo de riesgo
En caso de llegar a colisionar, un primer informe del 29 de enero de la Red Internacional de Alerta de Asteroides (IAWN), presidida por la NASA, marca la línea de trayectoría estimada, lo que se conoce como el pasillo de riesgo de impacto. Astrónomos y aficionados a la astronomía han creado ilustraciones con las que ver más claramente la zona sobre la que volaría el asteroide al atravesar la atmósfera.

El IAWN señala regiones como el océano Pacífico oriental, el mar Arábigo y el océano Atlántico. Dado el gran porcentaje de agua que cubre la superficie terrestre, los expertos aseguran que lo más probable es que caiga en el agua, rebajando el riesgo de provocar daño humano, pero siendo también un fenómeno peligroso.

Por otro lado, se señala el norte de Sudamérica, el centro de África y el sur de Asia. Estas son las zonas terrestres que podrían, según esta primera predicción, tener más riesgo de ver caer la roca sobre sus poblaciones. De ser mayor de 50 metros de diámetro podría hacer desaparecer una ciudad del mapa, lo han comparado con una bomba atómica.

Mucho por calcular
Estas primeras previsiones pueden ser alarmantes, pero los expertos advierten que todavía queda mucho por estudiar y tiempo para ello. Queda mes y medio para que el asteroide se aleje en su órbita y no se le pueda observar desde la Tierra hasta 2028, los cuatro años que tarda en dar la vuelta al Sol. A partir de abril, cogerá el relevo el telescopio espacial James Webb, un potente instrumento que podrá precisar con mayor exactitud el tamaño de esta roca.

La comunidad científica asegura que lo más probable es que el riesgo se reduzca a cero según se vaya conociendo más el trayecto y tamaño del asteroide. También se precisará más su hipotética caída en el mapa. Todavía queda un 97,7% de probabilidades de que no impacte con este planeta, posiblemente se le vea pasar de largo.

No obstante, el alto número de rocas espaciales que viajan por el sistema solar supone que tarde o temprano la amenaza será real. Para entonces programas como Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides (ATLAS) en Chile o la misión DART que pudo desviar la trayectoria de un asteroide hace unos años, son parte de un fuerte esfuerzo internacional por estar preparados para ese momento que tanto ha retratado el cine de acción.

El asteroide 2024 YR4, que ha llamado la atención de científicos de todo el mundo, ha sido clasificado en el nivel 3 de la escala de riesgo de impacto de Torino, lo que indica que, aunque no es una amenaza inminente, merece vigilancia y seguimiento. Se espera que el enorme cuerpo rocoso de entre 40 y 100 metros de diámetro, choque contra la Tierra el 22 de diciembre de 2032.

Este tipo de objetos espaciales pueden causar daños significativos en caso de colisión, especialmente si impactan en áreas habitadas. Las agencias espaciales, como la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA), están realizando un monitoreo constante de su trayectoria, y han identificado posibles zonas de impacto que incluyen regiones en el océano Atlántico, el norte de África y el sur de Asia.

A pesar de la incertidumbre en torno a la trayectoria final del asteroide, los especialistas coinciden en que, a día de hoy, existe un 98,5% de probabilidades de que el 2024 YR4 no colisione con la Tierra. Sin embargo, las agencias de defensa planetaria no se arriesgan a dejar nada al azar y han comenzado a preparar planes de acción ante cualquier eventualidad, para que a medida que se siguen recopilando más datos, se puedan tomar decisiones más informadas.

Se podría intentar alejar al asteroide de la Tierra

La activación del Protocolo de Seguridad Planetaria implica que las agencias internacionales de carácter espacial están preparadas al impacto por las probabilidades que hay, debido a que nunca antes se había implementado una respuesta a nivel global con tanta anticipación.

Uno de los mayores desafíos es el tamaño del asteroide y la incertidumbre sobre su masa exacta. Si bien algunos estudios sugieren que podría ser más pequeño de lo estimado, otros indican que su tamaño podría estar en el rango de 50 metros o más.

En caso de que la probabilidad de impacto aumente en los próximos años, las agencias espaciales como la NASA y la ESA podrían considerar la posibilidad de desviar el asteroide utilizando tecnología espacial avanzada. Un ejemplo de esta tecnología se demostró en 2022, cuando la misión DART de la NASA logró desviar con éxito un asteroide de menor tamaño.

Las opciones que hay para alejar al asteroide

Si se determina que el asteroide representa una amenaza real en el futuro cercano, existen varias opciones para mitigar los efectos de un posible impacto. Dependiendo de su tamaño y trayectoria, las estrategias podrían variar desde el uso de naves espaciales para cambiar la órbita del asteroide hasta la evacuación de las zonas de impacto potenciales.

De hecho, algunos científicos ya están barajando la posibilidad de preparar a las poblaciones que puedan verse afectadas, especialmente en regiones del sur de Asia y África. El Coordinador de la Oficina de Defensa Planetaria de la ESA, Luis Cano, mencionó que, si el asteroide 2024 YR4 resulta ser más pequeño de lo estimado, las opciones de desviación podrían ser menos necesarias, y la evacuación de áreas de alto riesgo podría ser la respuesta más viable.

Sin embargo, también subrayó la importancia de no generar pánico innecesario, ya que las probabilidades de que el impacto ocurra siguen siendo bajas.

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