El Universitario
Investigación en pandemia: con productos ‘estrellas’, pero limitada

Investigación en pandemia: con productos ‘estrellas’, pero limitada

Se indica que los estudios de profesores morenianos son insuficientes para los requerimientos de la sociedad.

Suman a 18 los profesionales de las diferentes facultades registrados en la Dicit.

Para empezar el presupuesto que maneja “la Gabriel” para investigación es bajo, puesto que rondaría el 5 por ciento.

25 investigaciones por docentes con carga horaria para tal efecto, además de ocho proyectos realizados con fondos de la cooperación internacional.

 

El desarrollo de la investigación en la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM) es insuficiente para los requerimientos de la sociedad en términos de cantidad de trabajos y presupuesto que se maneja, aunque también resaltan productos relevantes que muestran el potencial existente si se brinda fondos y recursos humanos correspondientes, de acuerdo a información obtenida por este medio de comunicación. Para empezar el presupuesto que maneja “la Gabriel” para investigación es bajo, puesto que rondaría el 5 por ciento, frente a otras universidades estatales que destinan mayor porcentaje. El Universitario trató de contactar al titular de la Dirección Administrativa Financiera (DAF), Oscar Azogue para obtener obtener mayores detalles al respecto, pero en su oficina indicaron que estaba de viaje. Pese a esta insuficiencia del porcentaje de recursos asignados directamente por la Casa Superior de Estudios para investigación, se conoce que los mismos rondarían los 25 millones de bolivianos, que se destinan a carga horarias para el área docente y proyectos.

El problema está que en algunas facultades destinan parte de estos fondos para el área académica y no así para investigación. De acuerdo al informe 2020 de la Dirección de Investigación Científica e Innovación Tecnológica (Dicit) de la universidad estatal de Santa Cruz por parte de los estudiantes se realizaron 114 investigaciones en toda la universidad, incluyendo las facultades integrales de provincia, aunque estos trabajos no necesariamente concluyeron y se esperan en varios casos informes de los mismos. A su vez la Dirección Universitaria de Bienestar Social (DUBS) financió estas investigaciones de los alumnos con becas provenientes del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH). Del mismo modo, se efectuaron 25 investigaciones por docentes con carga horaria para tal efecto, además de ocho proyectos realizados con fondos de la cooperación internacional con recursos provenientes de países como Suecia, Alemania, Suiza, Francia y la Organización de Naciones Unidas (ONU) mediante el programa PNUD (Programa de Naciones Unidades parael Desarrollo).

 

 

 

Roberto Quevedo, director del Dicit

Según el detalle de investigadores con carga horaria por facultad para la gestión 2020 se consigna 18 docentes distribuidos de la siguiente manera. Ocho corresponden a Ciencias Agrícolas, cuatro a Ciencias Exactas y Tecnologías, dos a Ciencias Económicas, Administrativas y Financieras, uno de Ciencias Jurídicas, Políticas Sociales y Relaciones Internacionales, u n o a Ciencias Veterinarias y Zootecnia, uno a Ciencias Farmacéuticas, y Bioquímica y uno a la Facultad Integral de Ichilo. En esta línea se desarrollaron 13 proyectos de investigación en el área de Tecnología y Agraria con la participación de 13 docentes con carga horaria de Investigación y dos en el área de Ciencias Económicas, Administrativas y Financieras, con dos docentes con carga horaria de investigación. A su vez se llevaron a cabo dos proyectos de investigación en el área Humanística, Política y Sociales con la participación de dos docentes con carga horaria de investigación. Finalmente se implementaron dos proyectos de investigación en el área de Ciencias de la Salud con 2 docentes con carga horaria de Investigación.

“DOS PRODUCTOS ESTRELLAS”

Hasta la fecha dos productos elaborados en las facultades de la “U” cruceña resaltan por su impacto y requerimiento. Por un lado está la variedad de quinua tropicalizada, que fue fruto de un equipo de docentes y estudiantes de la Facultad Integral del Noroeste con casi diez años de investigación (ocho que demora el lanzamiento de una variedad y dos en llegar hasta el productor). Los beneficios de la quinua tropicalizada es que se trata de un producto alternativo para la campaña de invierno en el departamento de Santa Cruz, dado su bajo costo operativo, la apertura de nichos de mercado de exportación y la alta cotización en el mercado nacional e internacional. Por otro lado, se desarrolló el 2020 una propuesta para el tratamiento de pacientes infectados con el coronavirus.

Un extracto soluble y bebible que se obtiene de la corteza del árbol de la Quina, especie que se encuentra en gran parte del país, a cargo de Edgar Marancenbaun, Oscar Aguilar y Roberto Quevedo. Según Quevedo, la medicina que está compuesta por anticoagulantes y antinflamatorios, fue probada en pacientes contagiados, los cuales presentaron resultados positivos en un 100 por ciento, aunque aún se espera que el Ministerio de Salud apruebe la certificación final. Lamentan que no haya voluntad de parte de las autoridades gubernamentales nacionales para apoyar esta iniciativa moreniana.

Becarios de la UAGRM que realizaron investigación con fondos del IDH

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