El Universitario

Madre con cáncer y sus 7 hijos emprenden un negocio para sobrevivir.

Madre con cáncer y sus 7 hijos emprenden un negocio para sobrevivir.

No piden limosna, quieren que compremos sus productos y, al mismo tiempo de beneficiarnos, los ayudamos. Confeccionan batas, botas desechables y barbijos.

A pesar del cáncer de útero que la aqueja hace 11 años, Guadalupe Álvarez siempre buscó la manera de sobrevivir para mantener a sus pequeños por su cuenta.

Esta vez, en lugar de buscar causar lástima, con sus siete hijos empezó a costurar batas, botas desechables para el personal de salud, además de barbijos y venderlos a precios accesibles.

«Al principio de la pandemia teníamos ahorritos, pero poco a poco se fueron acabando. Entonces me puse a vender tucumanas, frutas y verduras, pero por el problema de movilidad en la ciudad no pudimos continuar», contó Álvarez a Extra Digital de La Paz.

La idea de hacer insumos médicos surgió de una exdueña de casa, quien le pidió que costuren batas. A «Celfy», como le dicen de cariño, le pareció una buena oferta, dos de sus hijos mayores conocían el oficio, pues por un tiempo trabajaron en un taller textil en Argentina.

Fue así que comenzaron a crear las primeras batas y botas desechables, además de barbijos. Al principio, no tenían máquinas, su amiga les prestó dinero para comprarlas, luego consiguieron otras con las ganancias que obtuvieron de los productos que vendieron.

Ahora, realizan esta actividad en familia, por la zona de Agua de la Vida – La Paz, y hasta los más pequeños aprendieron a costurar.

Buscando salir de un doloroso cáncer de útero.

Cuando su esposo la abandonó, sus hijos tenían 3 años, dos de ellos gemelos. “Desde entonces que trabajé mucho y de todo para sacarlos adelante, hasta que mis gemelos cumplieron los 15 años recién les comunique de mi enfermedad”, le cuenta a El Universitario.

“Pero en mayo del año pasado decidieron apoyarme; pero la doctora Candia mi oncóloga dijo que tenía que seguir un tratamiento de radioterapia y quimioterapia y como estábamos sin dinero decidimos realizar una kermesse donde todos mis hijos apoyaron cocinando y consiguiendo así  el. dinero para iniciar el tratamiento. Da verdad sufrimos mucho, eso es lo malo, mis hijos también sufrieron”, lamenta.

Guadalupe terminó el tratamiento de quimioterapia, radioterapia y braquiterapia en Santa Cruz, pero aún no sabe si venció el cáncer de útero, que le detectaron hace 11 años.

“Al mes ya empezamos con lo de la pandemia y nos pescó de sorpresa estuvimos en la cuarentena saliendo con algunos ahorros y ayuda de mis hijas que nos apoyaban con lo que podían y también con canasta familiar que consiguieron los de la Asociación de Pacientes con Cáncer”.

Gracias a Dios, su salud no empeoró y tiene mucha fe para vencer esa enfermedad y seguir apoyando a sus retoños, quienes no la desampararon ni un momento.

Ella espera que el negocio que emprendió junto a su familia resulte, aunque al principio les fue bien y entregaron varios pedidos, ahora la actividad está paralizada y están preocupados porque deben pagar deudas.

Si desea adquirir los barbijos de esta familia haga sus pedidos al 71908767.

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