El Universitario

“Mi vida, mi padecer y mi recuperación del coronavirus”

“Mi vida, mi padecer y mi recuperación del coronavirus”

“Pues sí, aunque mejoré, pero lo que contaré talvez cause temor: Me gustaría comentar y explicar qué fue lo que tomé y qué me falta para estar al 100 x 100”, relata Everth Cáredenas Pereira, estudiante de la carrera de Derecho, en una entrevista con El Universitario.

“Presentaba síntomas de dolor corporal cansancio primer día. El segundo día sentía mi cuerpo frío por fuera y cuando tocaba mis ojos con los dedos lagrimeaba y era fiebre interna, así que tomaba Dioxadol eso me ayudaba a traspirar y botar lo malo junto con Mentisan que me colocaba en la parte del pecho y la espalda.

Así estuve cinco días aguantando, no quería ir al hospital porque tenía miedo que me intubaran y no despertaría, así que me compré ivermectina; junto con mi papá y mis hermanos tomamos de a dos por qué por cada 30 kilos es una pastilla.

No sentía sabor ni olor en las comidas, también fui a hacerme colocar inyección en la farmacia que se llama Terboxil con Dexametazona que es para la tos fuerte.

En las noches no podía dormir pues ni bien me echaba de lado todos y me despertaba así fui aguantando varias noches de insomnio. Unas cuatro veces me hice colocar la inyección Terbocil y Dexametazona.

Un día ya no pude aguantar pues tenía flemas en el pecho y me tapo la respiración a media noche me ponía a caminar y pensar si era mi hora de marcharme de este mundo.

Así que me eche y hacía frío, empecé a orar con la Biblia y desperté a las 6 de la mañana todo lo que quería era despertar de día así no tendría sueño. Al otro día llegó una hermana de la iglesia de mi mamá que oró por todos esa mañana y yo me sentía aliviado, entonces no me importó más nada, dije que Dios me sana y me cura.

Salí a dar la vuelta a toda la cuadra, pero parecía que estuviera flotando, solo miraba la luz del sol alumbrando mi rostro, así regresé a mi casa seguí con vida.

Al otro día se lo llevaron a mi papá de urgencia ya que los dos estábamos muy mal. Hoy él sigue en el hospital de la Caja Petrolera, en terapia intensiva.

Gracias a Dios mi hermana consiguió un nebulizador, eso me ayudó a abrir las vías respiratorias, después tome un jarabe que se llama Broncofar.

Y así se me fue pasando. Si haya tomado más antes la ivermectina tal vez no haya afectado a mi pulmón porque aún tengo un poco de dolor en el pulmón derecho. Bajé mucho de peso.

Sé que hay muchos contagiados que hasta llegan a tener tuberculosis u otro tipo de enfermedad que es la secuela de esté virus.

Ahora puedo entender que no hay que tenerle miedo a esta enfermedad, el temor es lo que nos baja mucho las defensas, el pensar que uno va a fallecer, hay que tener fe en Dios; él me dio una segunda oportunidad de vivir y ayudar a los que necesitan.

Son 15 a 20 días que estoy en cama, salgo un poco a mi patio y vuelvo a mi cuarto, ya puedo moverme no me canso.

Cómo no tengo seguro tenía que hacer papeleos para inscribirme a seguro universal fui al médico a hacerme sacar una radiografía de mi pulmón y gracias a Dios me lo hicieron rápido y gratis ya que me ayudaron al ver mi estado. El único lugar que recibí la ayuda fue en el Hospital Francés por qué el hospital el bajío no aceptaba pacientes con problemas respiratorios. Solo quería saber que tenía en los pulmones.

Ya que cuando fui a la posta médica me dijeron que con la ivermectina que tome ya el virus lo había eliminado y no se sabría si tenía o no covid19. Ya llevo 10 días esperando que salga si tengo tuberculosis u otro tipo de problema pulmonar.

Me hice la prueba del Covid19 en un centro privado el 10 de junio, soy un caso positivo.

Aconsejo a las personas que cuiden su salud no fumando ni tomando bebidas alcohólicas tratar de alimentarse mejor con verduras. Es bueno hacer hervir agua con hojas de eucalipto taparse con toalla e inhalar suavemente inhalar y exhalar el vapor; porque al tomar medicamentos también dañamos al hígado.

Es importante evitar que la sangre se coagule, yo combatí con Cafiaspirina. También friccionarse con Mentisan el pecho y la espalda, así el cuerpo transpira y saca la enfermedad de los pulmones. Pero por sobre todo tener fe en Dios que uno está sano tiene que decir dios me sana y luchar con ese pensamiento”, explica muy sereno y tranquilo Evert.

A sus 29 años está a punto de defender su tesis para titularse como abogado en la carrera de Derecho de la Universidad Cumbre de Santa Cruz y asegura que, si su salud lo permite, donará su plasma en cuanto de negativo. “Tengo que salvar vidas, para eso Dios me está curando”, manifiesta muy seguro y con todas las ganas de vivir.

Agrega que es en vano cuidarse estrictamente porque igual el que tiene que contagiarse se va a contagiar. “En mi casa tenemos todo para la seguridad, pero todos nos hemos enfermado”, lamenta, sólo algunos de sus sobrinos que son asintomáticos están bien.

“Lo último que quiero pedir es que se controle bien la donación de plasma, hay muchos comentarios de negocios con esto desde el banco de sangre y no podemos permitir ni soportar que se le haga eso a la gente; porque si yo dono, tenemos que salvar unas 3 vidas”, pide Everth.

«Lo último que quiero decirle a las personas es que esta pandemia nos dio un giro total en nuestra vida y hábitos, para encontrar el perdón de Dios y buscar la unión familiar en este mundo con tanta maldad. Pienso que es una oportunidad que nos está dando el creador mandándonos una gran señal de arrepentimiento con esta pandemia», finaliza.

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