El Universitario
Los lustradozapatos que estudiaron enfermería se graduaron y son un ejemplo de superación

Los lustradozapatos que estudiaron enfermería se graduaron y son un ejemplo de superación

Salidos de una familia de 13 hijos en el campo, llegaron a ser profesionales y hoy han armado una farmacia en su pueblo.

De lunes a viernes se dedicaban a trabajar lustrando y reparando zapatos; los sábados y domingos viajan a estudiar en la universidad una Licenciatura en Enfermería. Esta la historia de los hermanos Cúmez, los jóvenes cuyo esfuerzo se hizo noticia en redes sociales el 2016 e inspiró a todo un país.

Mario Cúmez Algua, un joven de 18 años, llegó hace EL 2015 a la capital guatemalteca con la maleta llena de sueños, esperanzas y metas por cumplir. Salió de su natal en busca de oportunidades.

“Mi papá me dio estudio hasta el bachillerato, después me dijo que ya no podía apoyarme, cuenta Mario, quien se inspiró en eso para seguir creciendo.

Con los objetivos claros llegó a Sololá a inscribirse en la universidad Panamericana de Guatemala y estudiar una licenciatura en Enfermería, también pensó en su madre, quien desde hace varios meses estaba enferma y no logran curarla.

Su deseo de superarse es tan grande que viajaba cada viernes por la tarde hacia Sololá donde los sábados le espera su jornada universitaria; también estudia dos domingos al mes.

Mario tiene un hermano menor, se llama Carlos Daniel que a los 17 también ingresó a la Universidad, quien lo acompañaba en esta aventura de vida, lustrando botas para costear sus estudios, en la capital guatemalteca.

Carlos cuenta que antes ayudaba a su papá a reparar zapatos y trabajar en el campo. A él también le dijo su padre que ya no podía darle más apoyo, pues la familia es grande y tienen más gastos. En total, don Diego, padre de ambos, ha sostenido a 13 hijos.

A Carlos, su hermano Mario lo convenció de viajar a la capital y lustrar zapatos. La idea era que los dos pudieran hacer lo mismo. “Nunca había venido a la capital, empecé a lustrar zapatos y ganar dinero”, afirmó.

Unas mujeres los descubrieron el año 2016 y entonces la Universidad les dio una beca, además varias personas se brindaron a ayudarlos.

Pero ahora, Mario y Carlos han dejado la caja de lustre, no porque no quieran seguir desempeñando el oficio sino porque la vida les está recompensando su esfuerzo y deseos de superación. 

El pasado 5 de febrero de 2020, Carlos defendió su grado de Licenciatura en Enfermería y Gestión de la Salud, en la sede central de la Universidad Panamericana (Upana)

Carlos, el hermano menor, ahora administra una farmacia que ambos abrieron en su natal Chichicastenango, Quiché. Mario aún tiene pendiente la tesis y el acto de graduación.

El año 2016, la Universidad Panamericana de Guatemala les otorgó una beca, y desde entonces se otorgan estos beneficios a los estudiantes con escasos recursos como incentivo a su esfuerzo y dedicación.

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